Su proceso de curación lenta (que varía de 18 a 60 meses) en bodegas de temperatura y humedad controladas deshidrata la pasta hasta lograr una textura consistente, granulosa, quebradiza y salpicada de cristales de tirosina crujientes. Excelente para comer solo en lascas o rallado.
La versión que aquí puntuamos es la de Nazionale Parmigiano Reggiano San Bernardino di Caramaschi Mario de Emilia-Romaña, Italia: con una maduración declarada de 24-29 meses, la firma concreta detrás de esta ficha. En su caso concreto, el jurado del World Cheese Awards 2025 le concedió una medalla de Oro, en la categoría «Cheese – Parmigiano Reggiano».
Galardonado con múltiples medallas en el prestigioso World Cheese Awards 2025 en sus diversas curaciones y selecciones (elaboradas por firmas de gran prestigio como Consorzio Latterie Virgilio, Nuova Castelli, Santa Maria, Caseificio Bioreggiani, Granarolo y 4 Madonne), brilla en el Índice Casei Dei. Este emblemático queso de pasta dura se elabora de manera estrictamente tradicional utilizando leche cruda de vacas locales y suero injerto natural, en la zona de denominación de origen protegida.
Como con todo queso de sello, la temperatura es media cata: sáquelo con antelación real —no cinco minutos— y deje que la grasa se relaje antes del primer corte.
Perfil de estilo elaborado por la redacción de Casei Dei a partir de los datos de los certámenes, las características declaradas de la pieza y el conocimiento documentado de su familia quesera. No procede de una cata a ciegas de esta pieza concreta. El palmarés citado es el verificado en nuestro registro, con enlace a la fuente oficial en esta ficha.
