Su proceso de curación lenta (que varía de 18 a 60 meses) en bodegas de temperatura y humedad controladas deshidrata la pasta hasta lograr una textura consistente, granulosa, quebradiza y salpicada de cristales de tirosina crujientes. Sensorialmente destaca por su perfil extraordinariamente complejo y concentrado.
La versión que aquí puntuamos es la de Nazionale Parmigiano Reggiano Latteria San Girolamo de Emilia-Romaña, Italia: con una maduración declarada de 30-39 meses, la firma concreta detrás de esta ficha. Su resultado propio: una medalla de Bronce en el World Cheese Awards 2025, en la categoría «Cheese – Parmigiano Reggiano».
En los quesos de menor maduración destacan aromas lácticos dulces y frutales (piña, hierba). Excelente para comer solo en lascas o rallado.
Si lo encuentra en tienda, fíjese en la etiqueta del afinador y la fecha: dentro de un mismo sello, el punto de maduración es lo que separa una buena compra de una excelente.
Perfil de estilo elaborado por la redacción de Casei Dei a partir de los datos de los certámenes, las características declaradas de la pieza y el conocimiento documentado de su familia quesera. No procede de una cata a ciegas de esta pieza concreta. El palmarés citado es el verificado en nuestro registro, con enlace a la fuente oficial en esta ficha.
